Puntos o sellos: ¿qué programa de fidelidad elegir?
Café gratis en la 10.ª visita, bote de puntos, o ambos: cómo elegir el formato que encaja con tu comercio y tus clientes.
El formato del programa condiciona cómo entienden tus clientes la recompensa. Un sello se lee de un vistazo; un saldo de puntos ofrece más flexibilidad. Así puedes decidir sin complicarlo de más.
Los sellos: simples y concretos
Ideal para comercios de paso frecuente (café, panadería, salón). El cliente ve claramente "3 / 10". La recompensa es fija: al umbral, entregas el regalo y la tarjeta vuelve a cero. Es el modelo más cercano a la tarjeta de cartón clásica, y por tanto el más familiar.
- Perfecto si cada visita tiene aproximadamente el mismo valor.
- Fácil de explicar en caja en 5 segundos.
- Menos adecuado si el ticket medio varía mucho (tienda de alimentación, spa).
Los puntos: flexibles y progresivos
Cada visita acredita un número de puntos. Cuando se alcanza el umbral, debitas ese umbral y el excedente permanece. Útil cuando los cestos difieren, o si quieres hacer evolucionar la recompensa más adelante sin cambiar la lógica base.
Ambos: posible, pero con claridad
Algunos comercios acumulan puntos y sellos. Funciona si cada vía tiene una promesa clara (p. ej. sello = café, puntos = regalo de temporada). Si no, el cliente ya no sabe qué mirar en su tarjeta.
Lo que permite KARD
En KARD eliges puntos, sellos o ambos, defines el umbral y la descripción de la recompensa, y entregas la recompensa desde la caja o el escáner cuando se alcanza el umbral. El saldo se actualiza en la tarjeta Wallet del cliente.
